 |
|
|
El sobrenombre de "El Craso" le viene de su excesiva
gordura, que le impedía montar a caballo
e incluso caminar sin ayuda. En la primavera de
958 la nobleza, con la complicidad de Fernán
González, le expulsa del trono. Sancho se
refugia en Navarra en busca de ayuda de su
abuela la reina Toda.
Los nobles pusieron en el trono a Ordoño
IV "El Malo", yerno de Fernán González.
En un viaje a Córdoba para curarse la obesidad,
cosa que logró en poco tiempo, volvió
acompañado de tropas árabes para recuperar
el trono perdido; en 960 entró en León,
haciendo huir a Ordoño, mientras los navarros
atacaban y hacían prisionero al conde castellano
Fernán González.
Repuesto en el trono hubo de reprimir a los nobles
gallegos que conspiraban contra él.
Murió envenenado en 960 y está enterrado
en la iglesia del Salvador, en León.
|
 |